ESCULTURA

La Real Fábrica elaboró ​​a lo largo de su historia un amplio repertorio de pequeñas figuras y grupos escultóricos de temática muy variada: religiosos, mitológicos, históricos, al • alegóricos, costrumbristes, etc.

Elaboraron también bustos de algunos propietarios de la manufactura (el X Conde de Aranda y el Duque de Híjar), animales y otros objetos de para decoración de jardines e interiores, tales como centros de mesa en forma de pirámide, jarrones ornamentales, candelabros sostenidos por lacayos negros, etc.

A pesar de ser menos conocida que la producción de vajilla o las placas ornamentales, la escultura siempre tuvo una gran importancia en la Real Fábrica, y por eso la responsabilidad de este departamento estuvo en manos de artistas tan destacados como José Ochando (desde de 1727), Julián López (desde 1745), Joaquín Ferrer Miñana (finales del siglo XVIII) y su hijo José Ferrer Pardo (principios del siglo XIX).

De entre toda esta producción escultórica destacan las series constituidas por 4 piezas, como los cuatro elementos, las cuatro partes del mundo o las cuatro estaciones. También son muy representativos de Alcora los grupos escultóricos del Bou Farnesio o Neptuno. Un conjunto realmente excepcional lo constituyen las figuritas de actores y bailarines de la Comedia del Arte, policromadas y de pequeñas dimensiones (20 cm de alto), de las que se conservan algunos ejemplares en una col • colección privada de Alcora , en el Museo Nacional de Cerámica de Valencia y el Museo Nacional Adrien Dubouché de Limoges (Francia).