PROYECTOS CON LOS CENTROS

Se trata de activar varios grupos de alumnos y sus profesores (todo el centro, un ciclo ...) para la creación de obras conjuntas de gran tamaño destinadas a algún espacio del centro educativo. El formato que mejor se adapta a estos proyectos cooperativos es el mural, pero también pueden realizar obras escultóricas o de otra índole.

El Museo aporta sus instalaciones y el personal calificado para coordinar la actuación de los grupos sobre un proyecto cerámico relacionado con cualquier tema transversal desarrollado en el centro, o bien utilizando elementos representativos del mismo.

Objetivos específicos.

  • Potenciar el trabajo en grupo: interdependencia positiva, diálogo entre compañeros, toma de decisiones en común, crítica, evaluación, etc.
  • Realizar una obra artística conjunta, colaborando en la mejora estética del centro educativo donde estudian.
  • Fomentar la convivencia a través del trabajo de todos los niños del aula al margen de su origen, sexo, aptitudes, etc.
  • Mejorar la autoestima de los pequeños, que ven su trabajo convertido en una gran obra de arte pública.

Metodología.

La base metodológica de estos proyectos es el aprendizaje cooperativo.

A través de este método conseguimos reforzar y ampliar los conocimientos de los niños en áreas tan diferentes como las matemáticas, las bellas artes, conocimiento del medio, lengua, etc., mediante la incorporación de técnicas, conceptos y procesos desconocidos para la mayoría de ellos, pero de fácil asimilación: vocabulario básico, propiedades de la arcilla, transformaciones durante la cocción, medidas, diseño, moldes, decoración, etc.

Para la realización de un proyecto de esta magnitud es necesario, además, la implicación de todos los participantes, y para ello se ha de estimular su actitud y desarrollar las capacidades individuales de cada miembro del grupo, creando una interdependencia positiva, ya que si un fragmento de la obra no está bien, la obra en su conjunto se resiente. Son los propios alumnos los que resuelven los pequeños conflictos que suelen aparecer en la ejecución del trabajo, generados casi siempre por descuidos de alguno de los participantes que el resto del grupo se encarga de corregir.

En todo momento los niños se responsabilizan en primera persona de su trabajo mediante la toma de decisiones. El papel de profesores y monitores, imprescindible pero discreto, queda relegado a un segundo plano: aconsejar, ayudar a superar las dificultades, animar, organizar, reconocer el esfuerzo, etc. Pero una vez marcadas las pautas del trabajo, los alumnos saben en qué fase del trabajo se encuentran y, con las instrucciones elementales, son capaces de desarrollar por su cuenta las tareas encomendadas, utilizando los materiales y las herramientas adecuados en cada momento: modelar, llenar los moldes, aplicar texturas, color, retoques, etc. Como parte del aprendizaje del trabajo colectivo, una vez finalizada la parte creativa, los alumnos se encargan también de reciclar el barro, recoger herramientas, trasladar las piezas en el secadero, ayudar a cargar el horno, etc. Aprender (o poner en práctica) unos hábitos muy saludables que también son aplicables a otros ámbitos de la vida cotidiana: ordenar la mesa, recoger los platos después de comer ...

Temporización.

  1. Génesis. Trabajo previo del centro escolar: elección del proyecto mediante debate de ideas, como parte de un eje transversal, etc. Generalmente es el claustro de profesores quien toma la decisión.
  2. Materialización del proyecto en coordinación entre el centro y el Museo.
    • Elección de la ubicación donde debe ser instalada la obra.
    • Adaptación de la obra en el espacio: diseño del formato, división de las piezas, etc.
    • Selección de materiales: preparación de plantillas, herramientas, barro chamota, moldes de madera, esmaltes, etc.
    • Distribución de las tareas a cada grupo de edad: llenar moldes, fabricación de láminas, reciclaje del barro, elaboración de los motivos en relieve, aplicación de texturas, adición a la plancha base, división en piezas, decoración con esmaltes, etc.
  3. Visita al Museo.
    • Visita comentada: los murales, la cerámica, técnicas, materiales, etc.
    • Explicación de las fases de modelado de las figuras (láminas, moldes ...).
    • El Taller. Contacto previo con las materias primas y las herramientas.
    • Elaboración de las piezas que compondrán la obra colectiva.
    • Trabajo interno del Museo: secado, retoques, cocción.
    • Segunda visita al museo (opcional): decoración con esmaltes en los casos en que el mural lo requereixe.
    • Segunda cocción (si es necesario).
    • Entrega del mural en el centro escolar. Montaje en el lugar elegido (recomendable: inauguración en acto público, que sirve de reconocimiento social en la obra de los pequeños artistas).