volver

APUNTES DE PATRIMONIO CONTRA EL CONFINAMIENTO # 11

MINA Y HORNOS DE CABRAS

El término municipal de Alcora posee lugares de especial significado para todos nosotros, muchos de ellos de visita más o menos habitual, tales como San Vicente, el Castillo de Alcalatén, Torremundo, San Cristóbal, el embalse de la Foia, las termas romanas de Santa ...

También esconde algunos elementos no tan conocidos que forman parte del paisaje pero los que apenas sabemos nada. Es el caso de la Mina y los hornos de Cabras, que muchos conoceréis porque este conjunto forma parte del PR-CV 120 (Ruta de las Ermitas), del PR-CV 357 (Sendero del Patrimonio) y también de la ruta de la Media maratón de Montaña de Alcora. Hagamos un poco de historia.

La Mina de Cabras está situada en la partida de Montmirà, junto al Tossal del Bou. Las primeras noticias sobre su explotación nos llegan de los testimonios orales de la familia Nomdedéu. Cristóbal Nomdedéu Negro, abuelo de Antonio Nomdedéu, ya explotaba esta mina para fabricar cemento. Claro que ellos eran alfareros, pero el negocio también contaba con hornos de calcinación para la elaboración de cal, yeso y cemento. Así queda reflejado en la escritura de la compra del obrador en 1880 por parte de los hermanos Agustín y Cristóbal Nomdedéu Negro:
"(...) le Pertenece en pleno dominio una fábrica de Tejería, ladrillos y cimienta romano o hay hidráulica, señalado con el número cincuenta y seis, con tres hornos, uno de ellos grande, El otro para cocer ladrillos, Y OTROS para hay ( ...) "
La misma fábrica contaba con un molino de sangre para moler el cemento y un tamiz para la misma función.

Diez años después un documento de reparto de la alfarería entre los dos hermanos, deja constancia de los materiales que había almacenados: "Obra cocido de teja ladrillo (...) obra cruda de teja ladrillo baldosas (...) obra de cantera cocido (...) Idem cruda (...) tierra acopiado en la Fábrica, cimienta crudo cocido (...) hay, mortero y piedra de la Fábrica (...) piedra de yeso, leña de la Fábrica (...) ".

En 1920 comenzó a ser explotada por Vicente Ferrer ( "Sentet de Cabras", que es quien da nombre a la mina) y Ramon Ferrer. Vicente aportó grandes innovaciones en la producción de cemento, construyendo unos de los primeros hornos de cemento de cocción continua del país, en la parte baja de la mina. Los hornos de la Mina de Cabras utilizaban el carbón como combustible.

Completó el conjunto fabril con la construcción de una pista que permitía la entrada de camiones (de la época) hasta la propia base de los hornos para la carga, una casa para los trabajadores (pues el trabajo era continuo día y noche ) y vías de vagonetas para el transporte de la materia prima desde la mina en el sombrero del horno.
La materia prima eran las margas, que son una roca sedimentaria conformada en porcentajes de alrededor del 50% por arcilla y CaCo3.

En el pueblo instaló una fábrica para la mucha y envasado del cemento, a la actual Avenida Cortes Valencianas.

El sistema de mucha también fue muy innovador, ya que se instaló un molino de tambor, lo primero que se veía por la zona.

El cemento de Alcora se comercializaba bajo la marca "Moltfort" y uno de sus grandes clientes fueron los constructores de las Villas de Benicàssim de finales del siglo XIX y principios del siglo XX (https://www.benicassimparaiso.es/.../historia-Vilas-benicas.../).

Vicente Ferrer fue asesinado durante la Guerra Civil, y el conjunto fabril fue colectivizado. Después de la guerra, la fábrica aparece como "Fábrica de Cal y Cementos Alcalatén", propiedad de la viuda de Vicente Ferrer. A finales de la década de 1940 mina y hornos fueron adquiridos por Rafael Rebollo, y la nueva empresa se llamó "Fábrica de Rafael Rebollo Ribés, (sucesor de la Viuda de Vicente Ferrer)".

A finales de la década de 1950, la generalización del cemento portland conllevó el cierre definitivo de los hornos y la mina de Cabras.