volver

APUNTES DE PATRIMONIO CONTRA EL CONFINAMIENTO # 19

"CORONADO" CASTELLANO DEL SIGLO XIV

Las obras de renovación urbana, en especial las que se desarrollan en las calles del casco antiguo de las poblaciones, son siempre una buena oportunidad para profundizar en el conocimiento de su historia. Ayuda, y mucho, el hecho de que la legislación vigente es cada vez más sensible hacia los asuntos de patrimonio histórico y cultural. Con las competencias en materia de cultura transferidas a las comunidades autónomas, la práctica de la arqueología en Valencia se rige por la Ley del Patrimonio Cultural Valenciano (1998) y sucesivas modificaciones (especialmente la de 2007), y por el Reglamento de regulación de las actuaciones arqueológicas, publicado en el DOGV el 28 de octubre de 2017.

Al Alcora, el casco antiguo (recinto medieval rodeado por las murallas del siglo XIV) está catalogado como yacimiento arqueológico, y en aplicación de esta normativa, las obras que afectan inmuebles o vías públicas, tanto de iniciativa pública como privada , deben contar con el preceptivo control arqueológico. Gracias a esto, se han podido documentar y en algunos casos conservar tramos de la propia muralla medieval (calle Mayor, plaza Nueva, Torre del repeat) y se han recuperado interesantes materiales en estos y otros lugares (plaza del Caracol y calle del medio).

Una de estas obras, la renovación urbana de la calle del Medio y plaza del Caracol, contó con el correspondiente seguimiento arqueológico (a cargo de Ana Oller, a quien agradecemos la información e imágenes que nos ha proporcionado), que tuvo, como resultado más impactante, la localización de un silo excavada en el subsuelo, situada en la calle del Medio, muy cerca de la placa cerámica con el Cristo del Calvario.

Como es habitual en este tipo de estructuras, cuando los silos dejan de tener utilidad son abandonadas y poco a poco se van rellenando de sedimentos; y entre estos sedimentos, materiales de valor histórico-arqueológico, en el caso de nuestra silo, cerámica valenciana y de Teruel de los siglos XIV a XVII (bastante habitual en esta zona) y cerámica de nuestra Real Fábrica, omnipresente en Alcora . Pero también apareció un pequeño objeto un tanto extraño en estas: una moneda castellana del siglo XIV.

Se trata de un cornado acuñado en Burgos entre 1369 y 1379 por rey Enrique II de Castilla, fundador de la dinastía Trastámara. De hecho, el primer Trastámara de la Corona de Aragón era limpio su: Fernando I de Aragón, nombrado rey por el Compromiso de Caspe (1412).

En el anverso presenta la leyenda ENRICVS REX rodeando el busto coronado del rey, de perfil. En el reverso, leyenda Castelle E legiones alrededor de un castillo de tres torres, y en la parte inferior la letra B, en alusión Burgos (seca o lugar de acuñación de la moneda).

El coronado ( "cornado" en castellano) es una moneda castellana de vellón (aleación de plata y cobre de proporción variable) de los siglos XIII y XIV que recibe su nombre por la figura coronada que lleva en el anverso ( "cornado", síncope de coronado). Fue introducida por el rey Sancho IV en 1286 y sufrió numerosas devaluaciones a lo largo de su existencia. Una de las más importantes la realizada por el propio Enrique II: inmerso en una larga guerra contra Pedro I, su hermanastro y predecesor en el trono castellano, se rodeó de aliados "convencidos" a precio de oro. Entre ellos, las "Compañías Blancas", integradas por soldados de fortuna y enviadas por el rey de Francia para ayudarle en su guerra fratricida. Al derrotar a su hermano y fue proclamado rey de Castilla, tuvo que hacer frente a las deudas adquiridos con los mercenarios franceses, y una de las decisiones que tomó fue la de devaluar el coronado recortando notablemente la parte de plata de la aleación del vellón, lo que derivó en la pérdida generalizada de confianza en la moneda castellana.

Cómo llegó esta moneda en Alcora? Qué periplo siguió desde su acuñación en Burgos, en el siglo XIV, hasta el silo de la calle del Medio? Sólo sabemos, suponemos, que en algún tiempo se utilizó como colgante (por el agujero que presenta). Son preguntas sin respuesta, que merecen un estudio en profundidad y la continuación de las investigaciones arqueológicas e históricas. Porque, como ha demostrado este silo de la calle del Medio (y el resto de actuaciones arqueológicas en el casco antiguo de l'Alcora), la historia es como un gigantesco Trencacaps del que poco a poco vamos recuperando alguna pieza.