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APUNTES DE PATRIMONIO CONTRA EL CONFINAMIENTO # 40

LA CHIMENEA DE GAYA (1953-1954)

Uno de los símbolos asociados a los procesos de industrialización cerámica que experimentó nuestro territorio, fundamentalmente en los dos primeros tercios del siglo XX, son las altas chimeneas que daban salida a los humos producidos por la cocción en los hornos. Al Alcora, la primera gran expansión de la industria cerámica se produce a finales de la década de 1950, pasando de 8 fábricas en 1955 a 22 en 1960, en una tendencia positiva que se mantendrá a lo largo de los siguientes años, llegando a 64 fábricas 1965.

Pero ya desde principios de la década de 1950 algunas factorías erigieron imponentes chimeneas que las hicieron destacar del resto. Estas chimeneas mejoraban el tiro en la combustión y por tanto rentabilizar el combustible. Además, se alejaban de la población los humos insalubres de la combustión. En Alcora también se construyen algunas chimeneas como símbolo de hegemonía de unas marcas sobre las otras. Aunque no fueron especialmente abundantes, formaban parte del paisaje periurbano local, pero a lo largo de las últimas décadas el crecimiento urbanístico y la falta de medidas de protección para con el patrimonio industrial han hecho que algunas desaparecieron, y con ellas el recuerdo de algunas de las zonas industriales de Alcora, como por ejemplo la zona de la Avenida País Valenciano / Camino del Molino Nuevo.

Actualmente sólo se conservan 3, las de las fábricas Aranda, Sanchis y Gaya. Las dos primeras aún están integradas en el espacio industrial del que formaban parte, mientras que la chimenea de Gaya ha quedado como único testigo de lo que en otra época fue una de las fábricas más pujantes de Alcora, que ocupaba un gran superficie ahora urbanizada y ocupada por el IES l'Alcalatén, viviendas unifamiliares y bloques de pisos. Inactiva desde tiempo antes y derribada a principios de la década de 2000, Azulejos Gaya fue en su tiempo un símbolo de Alcora y un espacio de interacción social, no sólo por los muchos trabajadores que formaban parte de su plantilla, sino también por la proximidad al casco urbano.

Hoy el paisaje urbano de l'Alcora ha cambiado mucho. Se ha expandido hacia el Sur tomando el espacio que en su momento ocuparon las primeras industrias azulejeras. Los planes urbanísticos proyectan el crecimiento futuro en esta zona, que por otra parte es la que ofrece mejores condiciones orográficas. De la fábrica Azulejos Gaya siempre quedará, como vestigio de otro tiempo, la altiva chimenea de nombre Victoria, construida entre 1953 y 1954 por Vicente Bort Senent (como reza su "partida de nacimiento"), que se resiste a desapareció y sobrevivió, incluso, a la embestida de un rayo que le provocó un grieta que le fue curado en 2004.