Al final de la calle Mayor, en un pequeño ensanche, junto a la casa de Marco, se encontraba una herrería que fue vendida el 27 de abril de 1739 a D. Vicente Marco Llorís de la Torreta, canónigo de Valencia que mandó construir una capilla dedicada a la Virgen de los Dolores, por su gran devoción a Esta y como promesa realizada en su adolescencia el padecer en 1710 una gravísima caída de caballo de la que salió indemne.

Comenzaron las obras en 1740 finalizando tres años después. Fachada lado evangelio con portada tipo retablo coronado con el escudo de la Familia Cinzúnegui Marco (s.XVII). Puerta enmarcada con pilastras con capiteles dóricos sosteniendo arquitrabe clásico, rematada con frontón semicircular roto con óculo tapiado. Zócalos de gran valor de azulejería de la real fábrica del Conde de Aranda del s. XVIII. Puertas del s. XVIII.

Actualmente pertenece a la residencia de ancianos Madre Rosa Molas, regentada por las Hermanas Carmelitas de San José, que han cambiado el culto de la Virgen de los Dolores por el de la actual titular Nuestra Señora del Carmen.