El ALBÀ

El Albà se celebra el día de Nochebuena, después de la Misa del Gallo en la Iglesia Parroquial.

Es sin duda el elemento definitorio por excelencia del folklore Corán más puro, uno de los actos más representativos y queridos. Un fenómeno cultural de primer orden que, por su rotación anual, suele pasar un tanto desapercibido para muchos, mientras para otros es una joya etnológica de incalculable valor.

Se trata de una pieza musical mezcla de jota aragonesa y albà valenciana, el origen de la que parece remontarse al menos el siglo XVII. Las estrofas están formadas por versos octosílabos y rima consonante, organizados en distintas partes (pie, cuarteta, cuerpo y encuentro).

La composición instrumental está formada por cuerda de fábula (guitarras, guitarrones, bandurrias, cítaras, contrabajo y violines). En percusión, destacar la pandereta, las castañuelas y el triángulo. Actúan también dos clarinetes, alto y bajo. El intérprete es un solista o "Cantador" que se renueva cada año, al que acompaña un numeroso coro, generalmente cantadores veteranos.

El Albà se canta en Nochebuena para celebrar el nacimiento de Jesús. A continuación, la comitiva se traslada al domicilio del alcalde para interpretar otra Albà, de carácter satírico.