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APUNTES DE PATRIMONIO CONTRA EL CONFINAMIENTO # 35

Minas y hornos de yeso en Alcora. Los moldes en la Real Fábrica

El yeso ha tenido infinidad de usos desde la antigüedad; entre otros ha sido empleado como argamasa para la construcción y también para revestir las paredes y techos, "lucir" las superficies a fin de dejarlas uniformes.

En las últimas centurias también se fabricaron cañizos con yeso y placas de yeso mezcladas con pelo de animales u otros aglomerantes para realizar falsos techos y rebajar la altura de las estancias.

Uno de los usos más peculiares en nuestro pueblo fue la elaboración de los moldes para la fabricación de las piezas cerámicas. En la Real Fábrica del Conde de Aranda se contaban por miles y había que restituirlos constantemente por el desgaste o rotura. Eran esenciales para poner en producción nuevos modelos y poder replicar las intrincadas tallas de los modelos originales, especialmente en la sección de escultura.

Al Alcora destacan los núcleos de mina y transformación del yeso del Molino de palometa (Camino del Azud), del Algepsar de Vives o del Coixo (La Foia) y el horno de yeso de Antonio Andrés Chiva a la Ferrissa. Estos conjuntos suman en total 6 hornos conservantes y tres minas.

Del Algepsar de Vives tenemos noticias a 1915 como "Fábrica de Yesos de Vicente Vives Sancho" (Riera, 1915). El negocio pasará del padre a los hijos que 1957 se reconvierten en empresarios azulejera, instalando en Alcora la fábrica Azulejos Vives, actualmente trasladada a la carretera de Castellón y en manos de los biznietos de Vicente Vives Sancho.

Respecto a los hornos de yeso del Molino de mariposa, este molino aparece documentado por primera vez en las ordenanzas de la Comunidad de Regantes de la Huerta de Alcora de 1907. Pero es muy posible que ya existiera desde antes. Uno de sus propietarios fue Vicente Gasch Grangel, el primer presidente del Sindicato de Riegos de Alcora. Y los últimos molineros, Elodia Domingo Gimeno y Bienvenido Safont Vicente, ambos venidos de Vistabella.

El horno de Antonio Andrés aparece publicidad como «Fábrica de Yeso» al programa de fiestas de 1950.
En el Plan del Vinyé también tenemos restos significativos de la actividad de extracción y transformación del yeso, destacando la mina de abajo del Castellar o las minas entre Alcora y Costur, donde encontramos incluso el topónimo «Camino del Algepsar ».

El proceso de elaboración de los yesos.

El yeso o yeso se obtiene por la deshidratación del yeso natural llamado sulfato de calcio dihidratado (CaSO4 · 2H2O).
Los hornos de yeso son una especie de cilindro abierto por la parte de arriba con una boca de alimentación en la parte frontal. Antes de cargar el material en el horno había que construir un espacio para la cenicero, elaborando una vuelta al interior; después podía cargarse el material sobre la vuelta hasta llenar el tubo que se remataba con un preparado del mismo yeso o arcilla, dejando un espacio de chimenea para la salida de los gases.

Una vez preparado el horno se le daba calda hasta alcanzar temperaturas de 200 ° C a 400 ° C utilizando la malea como combustible.
El resultado de la hornada era el yeso, también llamado yeso o escayola, que recibe el nombre científico de sulfato de calcio hemihidrato (CaSO4 · ½H2O). Para su utilización la piedra ya cocida se había molida. En el Molino de palometa podemos ver los restos del antiguo molino hidráulico que en algunos tiempos fue utilizado para este fin.