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APUNTES DE PATRIMONIO CONTRA EL CONFINAMIENTO # 28

Las guerras carlistas Y LA REAL FÁBRICA

A lo largo de los tres últimos siglos el impacto que ha tenido la Real Fábrica del Conde de Aranda en l'Alcora ha sido extraordinario, como ha quedado recogido en la amplísima bibliografía que se ha dedicado a estudiarlo desde todos los puntos de vista: social, económico, artístico, industrial, territorial, arquitectónico, etc.
Pero la Real Fábrica no sólo ha sido protagonista; muchas veces ha ejercido de silencioso testigo de hechos que, en principio, no tenían ninguna relación con ella o con la actividad que en ella se desarrollaba. Nos queremos centrar en el papel que ha jugado la Real Fábrica en uno de los episodios más fatídicos de nuestra historia: las guerras carlistas. Y lo haremos a partir de lo que recoge la prensa de la época y de algunos documentos gráficos que hemos podido localizar.
Cuando estalla la Primera Guerra Carlista en 1833, después de la muerte de Fernando VII y de la llamada "década ominosa", la Real Fábrica está en manos del XII Duque de Híjar, José Rafael de Silva Fernández de Híjar y Palafox. Aunque no pasa por su mejor momento, la fábrica acaba de ganar una medalla de oro a la "Exposición de Industrias Españolas" (1827) y pocos años antes acaba de iniciar la producción de loza estampada (1819). Pero apenas coincidiendo con la Primera Guerra Carlista, estalla también una epidemia de cólera que causará 300.000 muertes en España entre 1833 y 1834. La confluencia de ambos tragedias (guerra y epidemia) supondrá un fuerte golpe para la Real Fábrica, que el 7 de mayo de 1834 publicará en el periódico "el eco del Comercio" un anuncio de alquiler: "se arrienda una fábrica de porcelana y loza sita en la Vila de Alcora, conocida cono el titulo de fábrica del conde de Aranda, á tres leguas de Castellón de la Plana, en la provincia de Valencia, con toda sobre existencias de materiales y lozas, modelos, moldes, hornos, edificios, máquinas, molinos y demàs enseres para la fabricación, con uso de aguas Propias, que está tasada todo, con exclusiones varias cargas, en dos millones [de reales] proximadamente (...) ".
Entre 1838 y 1839, ya hacia el final de la Primera Guerra Carlista, encontramos algunas referencias a la Real Fábrica en la prensa de la época Así, el 26 de abril de 1838 el diario "Eco del Comercio" de Madrid publica una nota fechada en Castellón el 19 de abril, que dice: "Han entrada també esta mañana Muchas cargas de loza saque de los almacenes de la fábrica de Alcora, perteneciente al duque de Hijar, para que el enemigo que la tenía toda embargada no se utilice de sobre valores, como habia ya comenzado á hacerlo ". Parece que el "enemigo", en este caso los carlistas, conocían el valor de la cerámica de la Real Fábrica y su potencial como posible fuente de financiación. Aunque los liberales han podido rescatar esta carga de loza, los carlistas lo volverán a intentar más adelante: "Anoche se presenta Rufo con super Batallón y Unos cuantos caballos en Alcora; venía de la parte de Onda, y en seguida mandó á todos los carpinteros acero cajones para llevarse la losa que queda en la fábrica "(periódico" El Guardia Nacional ", Barcelona, ​​7 de junio de 1838). El Teniente Coronel carlista Joaquín Andreu "Rufo" (nacido en Cuevas de Vinromá) sabía del valor de la loza de la Real Fábrica, que podía ser una buena fuente de financiación para su ejército.
Una última mención de la Real Fábrica en la prensa de este tiempo, ya hacia el final de la Primera Guerra Carlista. En esta ocasión "El Piloto", en la edición del 17 de julio de 1839, se lamenta de que "La fábrica de loza tan acreditada y conocida de España, y que tantos sacrificios costó al conde de Aranda, estará completamente destruida a la hora de la misma, pues la facción se ha APODERADO de ella y la está fortificando para conservar sume posición en Alcora ". De esta noticia queremos destacar la referencia a una posible fortificación de la Real Fábrica, desconocemos si quedará todavía alguna evidencia de que las obras de rehabilitación puedan llegar a descubrir.
En la Tercera Guerra Carlista (1872-1876) la Real Fábrica ya está en manos de los Girona, y en franca decadencia. La prensa del momento también la menciona alguna vez, como el 24 de junio de 1875 (diario "Época"): En Alcora se fortifican la ermita de San Cristóbal, el convento, que, dicho sea de paso, está acribillado de balas desde la anterior guerra a civil, en que servía de blanco á los carlistas Cuando disputaban el paso á las tropas que conducian los convoyes á Lucena; la cárcel y la fábrica de loza, el cual es suficiente par a que los emigrados puedan volver tranquilamente á sobre hogar ". La fortificación de San Cristóbal, de la que quedan todavía suficientes evidencias, fue encargada por el general Jovellar para tratar de evitar que los carlistas se volvieron a hacer fuertes en un punto tan estratégico.
Antes de esta fecha, el 14 de junio de 1874 tiene lugar la llamada "Acción de Alcora", en San Cristóbal y las montañas cercanas. Los liberales consiguen que los carlistas se retiran hacia el interior; durante estos días, los príncipes carlistas Alfonso Carlos de Borbón y María de las Nieves de Braganza (Doña Blanca) se alojaron con su séquito en el palacio de la Real Fábrica. La "Acción de Alcora" ha quedado registrada en un descriptivo grabado de Arturo Carretero, publicado en "La Ilustración Española y Americana (1875). Otro grabado, anónimo, aparecido en el número del 30 de diciembre de 1874 de la misma publicación, es aún más explícito pues reproduce el casco antiguo de Alcora, donde se identifican perfectamente el camapaña de la iglesia parroquial, el convento de San Francisco y la Real Fábrica, esta última con un nivel de detalle que merece, sin duda, un análisis aparte.