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APUNTES DE PATRIMONIO CONTRA EL CONFINAMIENTO # 30

1 DE MAYO. DÍA DE LA REAL FÁBRICA

En 2017, coincidiendo con el 290è aniversario de su fundación, organizamos la 1ª edición de MaigCeràmic; toda una serie de actividades para visibilizar y socializar la Real Fábrica, y para hacer el proyecto de su recuperación lo más transparente y participativo. Acordamos también dar al 1 de mayo el título oficioso de "Día de la Real Fábrica", pues la tradición sitúa en este día, en 1727, el inicio de la producción en la manufactura de los condes de Aranda.
MaigCeràmic ha continuado en 2018 y 2019. Continuará también en 2021, pero por motivos obvios, ha tenido que tomarse un obligado paréntesis en 2020. Pero nos resistimos a deja esta fecha vacía de contenido. Como ya se ha escrito y hablado tanto de la Real Fábrica, y lo que aún queda por hacer, queremos aquí dar la voz a 3 profesores del amplio equipo que está participando en 2 proyectos de innovación educativa en los que col · laboren 10 centros escolares de Alcora y comarca.
Son sólo 3 breves reflexiones de las muchísimas que podría hacer el resto del equipo docente involucrado en la vertiente educativa del proyecto de recuperación de la Real Fábrica. Proyecto amplio, transversal, inclusivo, multidisciplinar, igualitario, participativo, colaborativo ... de lo que puede conocer mucho más en el siguiente enlace:
https://lalcora.es/museu-de-ceramica/educacio/la-reial-fabrica-educacio-patrimonial-i-comunitaria/
Las imágenes que acompañan a este texto son sólo una parte MÍNIMA del col·lossal trabajo que se está realizando en estos proyectos de innovación educativa. Gracias profesorado, equipos directivos, ampas, alumnado, por su implicación en un proyecto tan ambicioso y tan productivo como este.
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(Daniel Andrés Roig. Jefe de departamento Historia y Geografía en el IES Ximén de Urrea y Coordinador del Proyecto de Innovación Educativa "Real Fábrica, 300 años de memoria, territorio e innovación")

Los profesores de historia somos gente elocuente. Massa, a veces. Alguien encontrará que le diga que resultamos pesados, no es descartable que te hagan llegar una caricatura de nosotros en la que aparezcamos charlando y charlando de forma monocorde alrededor de (por ejemplo), la revuelta de las Germanías.
Debo decir que no les falta un punto de razón, aquellos que piensan tal cosa. Los reconozco, de hecho, que sí, que la gente que explicamos historia padecemos de desórdenes de tipo obsesivo que nos llevan a repetir hasta la extenuación un puñado de cosas. Como nadie suele hacernos caso, no es demasiado grave, pero. También es irrefutable el hecho de que, caso de no insistir tanto en estas cosas, seríamos considerados profesionales de segunda. De manera que no nos sentimos muy culpables por trepanar la gente de una forma tan impenitente.
Uno de estos mantras que repetimos sesión tras sesión hace referencia a la localización espacio-temporal. En efecto, espacio-tiempo son dos palabras que casi nos podríamos tatuar en algún lugar visible, fundamentales para cualquier proletario de la historia, irrenunciables en nuestro negociado. Hay que explicar los hechos, y la mejor forma es tener claro, muy claro, cuando y donde tienen lugar esos hechos. Después ya vendrán el cómo, el porqué, el que ...... Tiempo y espacio, pero, ante.
Dicho todo esto, debo confesar que, hace cosa de tres años, y después de un buen puñado de calendas trabajando en el IES Ximén de Urrea, de Alcora, yo sentía que no había encontrado mi espacio-tiempo dentro del pueblo. Sea dicho que desempeño de forastero, lo que puede exculparse me un tanto. El rumor, sin embargo, de no estar conectando suficiente con la historia del pueblo donde trabajaba empezaba a convertirse ya entonces un zumbido de lo más molesto.
Aquí es donde entra en juego la conversación que tuve con Eladi y Tere en el Museo, en la que nos proponen entrar en el proyecto de recuperación de la Real Fábrica que estaba empezando a gestarse allí hacia el 2017. La propuesta era irrenunciable . Había que hacerlo, raso, y claro, si nos queríamos decir gente de historia. Había que cruzar la rotonda, si me entiende la metáfora, y coserlos con el pueblo, con todo lo que, también, formaba parte fundamental de nuestro centro de trabajo. Y había, además, hacer partícipes a los compañeros de otras especialidades y de otros centros de la comarca, y, muy especialmente, a nuestro alumnado. El reto era importante, y seguimos con él tres años después. Memoria, territorio e innovación; los tres pilares de un proyecto que se ha ido haciendo muy grande y que continuará creciendo cuando pase la riada.
Como solemos decir, el Museo es y debe ser el motor de cualquier proyecto relacionado con la Real Fábrica. El resto somos complementos.
Que sea por muchos años.
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El inicio de muchas cosas (Hugo Vivas Odina. IES Ximén de Urrea)
Una de las cosas que más repetimos aquellos que, de alguna manera u otra, nos hemos aproximado a la historia de la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de Aranda es que su fundación el primero de mayo de 1727 supuso la inicio de muchas cosas en Alcora. Y lo cierto es que nunca lo repetiremos suficientemente ni con suficiente vehemencia.
Una de las consecuencias de la fundación de nuestra Fábrica Gran -a la que yo me he aproximado al estudiar la historia del movimiento obrero en el Corán- fue la proletarización de los alfareros libres del municipio. El conde lo consiguió mediante la aplicación del derecho señorial sobre las minas de arcilla de la comarca, que a partir de la fundación de la Real Fábrica sólo podían ser explotadas para proveer de arcilla la nueva institución fabril. Los alfareros, huérfanos de materia prima con la que trabajar, pasaron a engrosar la plantilla de la recién inaugurada fábrica junto a trabajadores venidos de aquí y de allí que se establecieron en el pueblo.
Poco más de 40 años después de la fundación de la Real Fábrica, el 15 de octubre de 1769, algunos de sus trabajadores fundaron una "hermandad o caritativa sociedad" que se financiaba mediante cuotas mensuales y que tenía por objetivo socorrer a los trabajadores enfermos y pagar sus funerales, dado que muchos de ellos eran pobres. Vale como ejemplo del testamento del trabajador de la Real Fábrica Christoval Prats, firmado el 1 de marzo de 1769, en la que pide que, cuando él morga, se dé "el que se da a los que mueran de la hermandad Tenemos en la fábrica "en el Convento de San Francisco para que se celebran" misas rezadas por mi alma ".
La existencia de estas primitivas herramientas de solidaridad, que aparecieron todo en la España del siglo XVIII, encuentra su razón de ser, en Alcora, en un sentimiento de empatía colectiva que brotó rápidamente entre aquellos primigenios operarios fabriles que compartían jornadas laborales bajo unas mismas paredes. Se trata, probablemente, del primer esclavo de una cadena de solidaridad obrera que encontró, durante la Segunda República y la Transición, ya en el siglo XX, su momento de máximo esplendor.
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Juan C. Olaria Porcar (Profesor de Geografía e Historia del Colegio Puértolas Pardo. Coordinador del Proyecto Vivencias RF)

Este año hará tres años que desde el Museo de Cerámica de l'Alcora nos convocó a varios docentes del municipio para hablar de un proyecto vinculado a la puesta en valor de la Real Fábrica.
Qué podíamos aportar, que podíamos desarrollar, que podíamos trabajar desde las aulas fue el requerimiento. El reto era y es grande, al tiempo que motivador. Trabajar con el patrimonio existente, todo y creando de nuevo, no resultaba fácil de incorporar.
Pero jugábamos con una importante ventaja de inicio, y es que la única seguridad con la que contábamos era el propio Museo y su personal.
El Museo representa, desde su comienzo, una verdadera aula externa para todos los centros docentes de Alcora. Forma parte de la dinámica regular y programada de trabajo de nuestros centros y es reconocido por la comunidad educativa como un elemento más de formación y de crecimiento académico y personal del alumnado.
El Museo se ha constituido como eje vertebrador del PIIE de la Real Fábrica y de proyectos vinculados. Uno de estos proyectos vinculados es el de Vivencias RF.
Vivencias RF se inicia el curso escolar 2017-18 desde un único Centro para abarcar, el actual curso 2019-20, a la totalidad de Centros de Secundaria de Alcora, concertados y públicos, y al CFPA Tirant lo blanco. La estrecha colaboración entre Centros y Museo nos ha proporcionado un enriquecimiento educativo extraordinario. El proyecto ha puesto en contacto a las generaciones mayores y pequeñas, nos ha permitido aprender de modo directo y significativo, ha posibilitado ser parte de un patrimonio que pone en valor testimonios personales que se constituyen en elementos de identidad local y, finalmente, este proyecto nos educa en la construcción del conocimiento y en la cooperación entre entidades educativas, culturales y la propia sociedad de Alcora y su comarca.

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