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APUNTES DE PATRIMONIO CONTRA EL CONFINAMIENTO # 38

"Toro Farnesio"
Escultura. Alto: 41 cm
Colección Cabrera-Ahís. Depositado en el Museo de Cerámica de l'Alcora

Uno de los grupos escultóricos más famosos de la Real Fábrica es el "Toro Farnesio", probablemente debido a su espectacularidad, derivada de la gran cantidad de moldes que se deben emplear para confeccionarlo y de la complejidad del montaje. Se conocen numerosos ejemplares en diversos formatos, y de muy distinta calidad ya que los moldes se han ido renovando cada cierto tiempo para su uso continuado, que llega hasta mediados del siglo XX.

La escultura de inspiración clásica fue una de las especialidades más apreciadas de la Real Fábrica: Neptuno, Pan, Marco Curcio, Alejandro Magno, Cleopatra, Heliogábalo .... son muchos los dioses y personajes de la antigüedad presentes en el repertorio escultórico de Alcora, pero probablemente el "Toro Farnesio" es, como ya hemos dicho, el más popular de todos ellos.

El original helenístico de bronce (siglo II aC), era obra de Apolonio y Taurisci de Tralles. En la actualidad en el Museo Arqueológico de Nápoles se conserva una copia en mármol, del siglo III d.C. Fue encontrada en 1546 en las Termas de Caracalla durante las excavaciones ordenadas por el papa Pablo III (Alexandre Farnesio), que buscaba esculturas romanas para adornar sus palacios.

Representa el suplicio de Dirce, anudada a un toro por Zeto y Anfión en venganza por la violación de su madre, Antíope.
Diferentes artistas, tales como Diana Ghisi (1581), François Perrier (1638), Doménico de Rossi (1704), Jean Audran (1719) o Antoni Zuchin (c.1800) realizaron sus grabados según la escultura clásica de mármol, Pero parece que la fuente de inspiración de la escultura de Alcora fue el grabado de Jean Audran, ya que está incluido en la publicación de Bernard de Montfaucon "Antiquité Expliquée", que es uno de los libros de grabados que, según Alexius Feit , adquirió Joseph Olérys en París por orden del IX conde de Aranda cuando fue contratado como director artístico de la Real Fábrica en junio de 1725, 2 años antes de su puesta en funcionamiento.

Aunque se ha atribuido su introducción en el repertorio de la producción de Alcora a Julián López, según un reciente estudio de Ximo Todolí parece que la escultura de Alcora fue moldeada por Joaquín Ferrer Miñana (1749-1834 ) no antes de 1828. de hecho, el conde de Casal publica un inventario general de la Real Fábrica de 1800 en el que muestra su extrañeza por no encontrar el "Toro Farnesio" en este listado.

El éxito de este modelo fue inmediato y absoluto. Muchas colecciones de todo el mundo conservan algún ejemplar: Museo del Diseño de Barcelona, ​​Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid ... El Museo Nacional de Cerámica de Valencia tiene 4, uno de ellos de 75 cm de altura (sin peana), y otro fabricado en Nápoles 1884 como "souvenir" de la ciudad que alberga el modelo clásico de siglo III dC También la colección Cabrera-Ahís, de Alcora, posee un ejemplar, actualmente depositado en el Museo de Cerámica de l'Alcora.

Seguro que los moldes del "Toro Farnesio" estarían entre los más preciados de la Real Fábrica, y se utilizaron desde su creación en el siglo XIX hasta el final de la producción. Después de la Guerra Civil la última propietaria de la Fábrica Grande, Maria Aicart (hija de Cristóbal Aicart) contrató Vicente Artero Aicart para ordenar los moldes. Entre ellos, nuestro grupo escultórico, que se hizo muy popular convirtiéndose en una especie de "prueba de nivel" para los ceramistas-escultores alcorinos. Daniel Bosch Porcar en elaboró ​​algunos ejemplares (ver fotos), y también el propio Vicente Artero, de quien la Caja Rural de l'Alcora en conserva un ejemplar firmado.

Tenemos también un documento gráfico extraordinario, correspondiente a una "Exposición de Artesanía" que se celebró en 1971 en el actual CEIP Conde de Aranda (entonces Colegio Generalísimo), donde también hay presente un "Toro Farnesio" del que no hemos podido averiguar el origen.

La historia de "Toro Farnesio" de Alcora continúa viva, ya que los moldes custodiados por Vicente Artero han sido dados recientemente en el Museo de Cerámica por Maribel Vivas y Salvador Plaza, entre ellos los 32 que conforman este grupo escultórico. El Museo, ejerciendo su función de conservación, se enorgullece de esta donación que garantizará la pervivencia de un material frágil y delicado que forma parte de ese vasto universo que es nuestro patrimonio cerámico.